Tu primera preocupación es de qué voy a hablar, de qué voy a investigar, qué es novedoso o qué es útil o que aporta. Para cada pregunta la respuesta está en ti, en la confianza que lograrás paso a paso, en la aplicación de una metodología simple basada en la información disponible. Por ahora, después de varios años como estudiante y ahora como profesional seguramente tienes muchas preguntas, ideas e información; todas ellas son importantes, son únicas y las puedes integrar a tu documento.
De ello, piensa en una estructura básica y simple; la estructura debe componerse de al menos 2 variables centrales; dichas variables y su conflicto establecerán una problemática, definirán un objetivo y una suposición representada en una hipótesis orientada en un alcance con limitaciones de tiempo y espacio que cumplen una justificación.
Una vez que hayas realizado lo anterior, lo demás será más fácil, más ordenado, más fundamentado, más claro, más cerca de lo que tu deseas. Si aun te queda algo pendiente de resolver, recuerda que siempre una ayuda externa profesional está disponible.